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Documental mexicano con cuatro casos de justicia indígena

La justicia propia como ejercicio de autodeterminación de los pueblos indígenas

 

¿Consulta previa o participación de las comunidades campesinas en los asuntos que les afecten?

La posibilidad de que la Corte Constitucional colombiana extienda su protección a los campesinos como sujetos de consulta, previa, libre e informada en analogía a la protección extendida igualmente a los afrodescendientes de Colombia puede implicar un acto necesario de justicia para con estos sujetos que sin embargo puede poner en peligro los diversos conceptos ya de por sí difícilmente aceptados en el ámbito internacional de Pueblo y Pueblo Indígena especialmente y con ello los éxitos logrados con estas reivindicaciones.

Según expuso Carlos Andres Baquero en un artículo publicado en este portal, los campesinos cumplirían los criterios objetivos establecidos en el Convenio 169 de la OIT ya que por un lado cumplen unas condiciones económicas, culturales y organización social diferentes del grupo mayoritario así como el hecho de tener tradiciones diferentes. Sin embargo, el conceptualizarlo de esta manera en el citado convenio fue fundado en que los pueblos indígenas tienen cosmovisiones cíclicas basados en la mayoría de los casos en una visión colectiva de la existencia frente a la individualidad de la cosmovisión liberal, así como de haber sufrido una colonización en lo que se suele llamar la Doctrina del Salt Water. El autor sostiene su idea en la participación diferente por parte de los campesinos respecto de las tradiciones capitalistas, cuestión si cabe más difícil de defender en un país tan multicultural como Colombia en el que dibujar la idea de estado-nación se antoja cuasi imposible, salvo que ésta se comprenda como la mayoritaria existente en las grandes urbes del país.

Por otra parte, el fundamento nuclear y requisito sine qua non defendido por los pueblos indígenas para comprender a un colectivo como indígena se sustenta en el autoreconocimiento como pueblo. Acorde al citado autor, si los campesinos se autoreconocen como pueblo también tendrían el derecho a regirse por la reglamentación en Colombia para la consulta. Ello supone a mi entender abstraerse del contexto y los objetivos en que el citado convenio fue elaborado y ratificado extendiendo su alcance más allá de debido. En el ámbito internacional numerosas minorías (como los chechenos, rom, etc.) han intentado apropiarse del reconocimiento de los derechos indígenas en el ámbito internacional autodenominándose como pueblos y propiciando un rechazo por parte de la mayoría de los pueblos indígenas ante la posibilidad de que ello les provocara una disminución o rechazo en la implementación de sus derechos en los ámbitos nacionales o municipales.

La lucha en la negociación de la Declaración de derechos indígenas evidenció asimismo la dificultad para llegar a un acuerdo sobre el concepto de Pueblo indígena no apareciendo noción alguno que aclare el asunto como resultado del desacuerdo. Se incluyó sin embargo el artículo 46 como cláusula de salvaguardia de la integridad territorial de los estados ante las posibilidades de autodeterminación emanadas del reconocimiento como pueblos.

Ello nos debe hacer pensar que extender aún con la mejor de las intenciones derechos obtenidos sin la necesaria seguridad jurídica puede derivar en un retroceso para otros grupos especialmente si las reivindicaciones campesinas se internacionalizan en esta dirección.

Todo ello dicho sin ánimo de negar que un mejoramiento de la democracia debe propiciar un aumento de la participación de la población y sus individuos en las decisiones que les afecten así como la unión entre diversos grupos con objetivos a menudo comunes.

 

Publicado el 25 de Abril de 2014 en http://prensarural.org/spip/spip.php?article13999

Los Norte del Sur son más peligrosos que los de Norte

5/4/2014

Andrés Gutiérrez León
Bogotá, Colombia
 
 
 
 
Patada a la escalera: La estrategia de desarrollo en perspectiva histórica, es el libro que escribió Ha-Joon Chang, profesor coreano de la Universidad de Cambridge. Donde manifiesta, que casi todos los Países desarrollados utilizaron (todavía utilizan) el proteccionismo como una herramienta previa al libre comercio. Asimismo, denuncia que han recurrido al intervencionismo para fortalecer y desarrollar sus industrias.
 
Con este breve antecedente, Chang sostiene que los Países desarrollados (los del norte) están dando la “patada a la escalera”, considerando que estos predican actualmente políticas de liberalización comercial, trabajo y financiera a los Países en vías de desarrollo (a los del Sur), como medidas para avanzar hacia el progreso tan anhelado, lo cual empíricamente ha demostrado lo contrario. Lo cual, es corroborado por el premio Nobel de Economía en 2001, Joseph Stiglitz, que sugiere a los Países del Sur “hagan lo que hicimos, no lo que predicamos”[1], ¿Los países del Norte son peligrosos?
 
Obvio que son peligrosos, pero más delicados son los Nortes del Sur, las élites del Sur. Disfrazados de pseudos políticos, que han utilizado a nuestras Repúblicas, como sus haciendas, que hacen y deshacen al Estado, secuestrando el aparataje institucional para sus intereses. Mientras que sus ciudadanos sumidos en la pobreza, muriendo de hambre, o matándose entre ellos.
 
Podría enumerar muchos casos del Sur, pero me voy a detener en dos (2): Colombia y Ecuador. Mientras vamos caminando por nuestra vida, conocemos ciudades, personas, situaciones que nos acercan a la su realidad y nos duelen, y puedo expresar categóricamente que me duele esta tierra del café, de gente noble, que le vio nacer a mi esposa e hijo. Secuestrada por unos canallas, sugiero ver el reportaje de Canal Capital, Las verdaderas razones de la salida de Petro, menciona que la actual formula a la reelección presidencial de Juan Manual Santos, Germán Vargas Lleras pertenece al Cartel “de la basura”, es una red de amigos que lucran de la basura de Bogotá y entre otros negocios del Estado colombiano.
 
Por otro lado, Ecuador se encontraba secuestrada por otros canallas, los Social Cristianos, ahora Madera de Guerrero; Izquierda Democrática ahora fusionados con CREO (son tan incoherentes que una partido de “izquierda” apoya a un movimiento de extrema derecha) y debo nombrar (lamentablemente) también al Partido Roldosista Ecuatoriano –PRE- (cabe mencionar que es triste que se haya utilizado el nombre de Jaime Roldos Aguilera, por todo lo que representa para Ecuador), bajo el cartel de la familia Bucaram. Recuerdo, que en la presidencia de Abdalá,Jacobito su hijo hizo una fiesta por haber ganado su primer millón de dólares bajo el mando de las Aduanas del Ecuador.
 
Debo reconocer, que Ecuador bajo el Gobierno del Presidente Rafael Correa Delgado ha avanzado muchísimo ante la corrupción, y de recuperar al Estado para que gestione el bienestar de sus ciudadanos, les regreso la esperanza, lo cual es muchísimo. Del mismo modo es indiscutible, que todavía hay temas pendientes, 7 años de gestión no pueden cambiar la cultura de la trampa que se encuentra inmersa en el país por más de 200 años, todavía existen niveles de corrupción, clientelismo político. Por lo que hay que trabajar fuertemente en el cambio de la cultura ciudadanía, que se apropie de la política.
 
Estos nortes del sur, son los que han reproducido Estados mafiosos, Estados donde la justicia social es una utopía, la brecha social para el caso colombiano se va deteriorando, existe la esperanza que no hay mal que dure cien años, que despierte Colombia y desde sus adentros se resuelva, cambiar esa “disonancia cognitiva, la incoherencia entre los valores expresados y los valores practicados”[2]. Para Ecuador, si continua con la misma postura el escenario advierte resultados alentadores.
 
“Solo puede existir unidad donde reine la igualdad”
Principio fundamental de la Unión Europea

 


[1] Citado en el Libro Ecuador: de Banana Republic  a la No República, Rafael Correa, pág. 160
[2] Rafael Correa Delgado, de Banana Republic a la No República, pág. 212.