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La cooperación, una ventaja evolutiva frente al egoismo

Una investigación publicada en la revista ‘Nature Communications’ resalta que colaborar compensa a largo plazo por encima de “estrategias mezquinas”

 

La cooperación entre personas aporta un beneficio mayor a largo plazo que el egoísmo

Barcelona. (Redacción).- ¿Cooperación o enfrentamiento? El comportamiento del ser humano se mueve en una difícil decisión sobre qué camino tomar entre ambos conceptos ante una situación concreta. Hasta ahora, muchas teorías determinaban que el conflicto, basado en una premisa egoísta, aportaba una ventaja evolutiva. Una investigación publicada en la revista Nature Communications de la que se ha hecho eco la BBC, sin embargo, resalta que colaborar compensa a largo plazo.

El equipo de científicos utilizó el modelo del dilema del prisionero para respaldar dicha conclusión. El dilema del prisionero es un problema fundamental de la llamada teoría de juegos, un área de la matemática aplicada que usa modelos para estudiar las interacciones en escenarios formalizados con incentivos y el proceso de toma de decisiones.

El dilema del prisionero parte de la siguiente hipótesis: La policía detiene dos sospechosos, los encarcela por separado y les interroga. Si uno de ellos delata al otro y éste se mantiene fiel al compañero (traición), el traicionado cumplirá 6 meses de cárcel y el traidor saldrá libre; si ambos se delatan, los dos cumplirán 3 meses de prisión; y si, por el contrario, ambos se mantienen fieles (cooperación), sólo permanecerán 1 mes encarcelados.

Hasta ahora, la teoría más aceptada entorno a este dilema era la del Equilibrio de Nash. Demostrada por el matemático estadounidense John Forbes Nash (cuya vida fue plasmada en el libro y posterior película Una mente maravillosa), esta idea partía de la base que, para minimizar el daño, lo mejor era no cooperar, ser egoísta y traicionar.

Christoph Adami, autor del estudio e investigador de la Universidad Estatal de Michigan, ha cuestionado dicha teoría ya que, tal y como ha relatado a la BBC, “Durante muchos años mucha gente se ha preguntado por qué, si Nash está en lo correcto, vemos cooperación en el reino animal, en los humanos y en el mundo de los microbios”.

La clave del error de Nash, según Adami, es no haber tenido en cuenta la comunicación. Partiendo de la base del famoso dicho, ‘hablando se entiende la gente’, si los dos prisioneros pudieran hablar entre ellos “harían un pacto y estarían en libertad en un mes”, afirma el investigador. El equilibrio de Nash se cumpliría, sin embargo, con la falta de comunicación, porque “si no se comunican entre ellos, se ven tentados a delatarse”. “Ser mezquino –considera Adami- puede dar ventajas a corto plazo, pero no a largo plazo. Nos extinguiríamos”.

El trabajo del equipo de investigadores centró sus esfuerzos en analizar cientos de miles de estructuras formalizadas de incentivos utilizando un poderoso modelo computerizado, simulando un intercambio simple de acciones que tuvieron en cuenta comunicaciones previas. Los resultados, según el investigador, fueron contundentes: al final prevalecen los grupos más colaboradores.

Estos hallazgos contradicen los de un estudio de 2012 que sostiene que las personas egoístas sacan ventaja de compañeros más cooperativos. Denominada “estrategia mezquina y egoísta”, se basa en que el participante conozca previamente la decisión de su oponente y adapte la suya en consecuencia. Pero en un entorno evolutivo, conocer la decisión de un oponente no representaría una ventaja por mucho tiempo, ya que éste desarrollaría el mismo mecanismo de reconocimiento para conocer al otro, explica Adami.

Adrew Coleman, de la Universidad de Leicester en el Reino Unido, respaldó las conclusiones de la investigación llevada a cabo por Adami, ya que “No son los individuos los que deben sobrevivir, sino los genes, y los genes utilizan organismos individuales – animales o humanos– como vehículos para propagarse”.

La colaboración entre seres humanos hace más propensa la relación entre ellos y, en definitiva, la propagación de sus genes. Pese a la clara evidencia de la aversión de muchos para evolucionar o para permitir dicha evolución, la decisión final está en cada uno: ¿Cooperar o traicionar?

Fuente: http://www.lavanguardia.com/ciencia/20130808/54379274126/cooperacion-ventaja-evolutiva-egoismo.html#.UhJpWOXPSH0.twitter

 

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