Visítanos en Twitter Visítanos en Linkedin Visítanos en Facebook Visítanos en G+ Visítanos en Youtube

¿Qué hay detrás del aumento en las donaciones chinas?

¿Qué hay detrás del aumento en las donaciones chinas?

Fuente: Manuel Joseph

 

1 La filantropía en China se prepara para una expansión exponencial

China tiene una larga tradición de filantropía, pero se estancó después de la revolución comunista de 1949, cuando se cerraron las iniciativas filantrópicas privadas y ONG se dijo a las organizaciones extranjeras que abandonaran el país. Desde las reformas de mercado que se han acelerado este siglo, la riqueza privada se ha expandido – China registró 80 de 113 de los nuevos empresarios multimillonarios de Asia en 2015 – y la filantropía ha visto un resurgimiento. Entre 2010 y 2016, las donaciones de los 100 mejores filántropos en China continental se han triplicado a 4.600 millones de dólares, además, 46 de los 200 más ricos ahora tienen fundaciones.

2 La armonía social es el deseo supremo

Los filántropos chinos muestran un fuerte deseo de contribuir a la armonía social, un concepto particularmente chino que se encuentra en los principios del confucianismo, combinado con una inmensa gratitud por su buena fortuna de haberse beneficiado de la modernización de China.

«El objetivo final de nuestros esfuerzos es lograr una sociedad armoniosa», dice el magnate Cho Tak Wong. «La riqueza proviene de la sociedad y debe ser devuelta a la sociedad», dice el multimillonario filántropo Zhao Weiguo, haciendo eco de una visión común.

3 La mayoría se centra en un solo tema, siendo la educación la más común

Muchos de los filántropos entrevistados hablaron del papel que desempeñó la educación para sacarlos de la pobreza. Zhao Weiguo dice: «Crié cerdos y pastoreé ovejas para ganarse la vida. Sabía que sólo la educación podría cambiar mi destino. El magnate del acero Zhao Jing cree que «la educación es la única oportunidad para que los pobres cambien su destino».

El multimillonario Pang Shengdong tiene un compromiso a largo plazo para mejorar la equidad en la educación en China. Esto incluye un esquema para subsidiar los salarios de más de 10 años para las ONG orientadas a la educación en el oeste de China , donde el salario hace que sea difícil para las ONG retener personal. «Toda mi filantropía es en apoyo de la educación. Esta es la mayor tasa de apalancamiento posible», dice. Otros filántropos se centran en las minorías como el grupo étnico Yi.

4 Dar es cada vez más institucionalizado

La filantropía en China es más a menudo un tema personal que un asunto familiar, ya que muchos filántropos son poseedores de la riqueza de primera generación. Pero una infraestructura para dar está evolucionando lentamente. De las 200 personas más ricas en China, 46 ahora tienen fundaciones. Dos tercios de los filántropos entrevistados para el estudio habían establecido o estaban planeando establecer fundaciones caritativas. Sin embargo, hay menos distinción entre fundaciones privadas y corporativas que en otras partes del mundo. Cuando se le preguntó si una fundación de la compañía servía a fines corporativos o personales, un líder corporativo dijo: «Yo soy la compañía».

5 La ley de caridad 2016 de China busca aumentar la confianza pública

Los escándalos ampliamente publicitados que involucraron a organizaciones como la Cruz Roja de China y la Federación de Caridad de China , particularmente después del terremoto de 2008 en Sichuan, minaron la confianza del público en el sector caritativo. Las actitudes hacia la riqueza privada también son complejas, con varios entrevistados describiendo el resentimiento de aquellos que han amasado grandes fortunas. Como inversionista multimillonario y filántropo Wang Bing dice: «Haciendo filantropía en China, usted necesita un corazón fuerte. Hay mucha crítica, escepticismo y sospecha «. La ley de caridad 2016 de China busca aumentar la transparencia, que muchos filántropos esperan que traiga más legitimidad al sector. También están buscando cada vez más modelos de rol en el país y en el extranjero como Bill Gates y Mark Zuckerberg.

6 El sector de las fundaciones aún enfrenta desafíos significativos

Las regulaciones que limitan los costos administrativos al 10% limitan la capacidad de las fundaciones para contratar personal calificado. Cuando se combina con la falta de talento experimentado y la competencia con fines de lucro, el resultado es la escasez de personal calificado. Sin embargo, un nuevo ecosistema está tomando forma para desarrollar y profesionalizar el sector, incluyendo el primer centro filantrópico de China , el China Global Philanthropy Institute , establecido en Shenzhen por cinco prominentes filántropos chinos y estadounidenses: Bill Gates, Ray Dalio, Niu Gensheng, Qiaonyu y Ye Qingjun.

7 El aumento del uso de la tecnología

China es el hogar del mayor número de usuarios de Internet y el mercado de comercio electrónico de más rápido crecimiento, y muchos poseedores de riqueza chinos han hecho fortuna en el sector de la tecnología. No es ninguna sorpresa entonces que la tecnología este impulsando un aumento en las donaciones caritativas. Después del terremoto de 2008 en Sichuan, el proveedor de Internet Tencent desarrolló una plataforma en línea a través de la cual los chinos podían donar a los esfuerzos de socorro, aumentando rápidamente 20 millones de RMB. Más importante aún, el fundador de Tencent, Chen Yidan, logró mantener a los donantes comprometidos a través de una plataforma mensual de donaciones y una iniciativa de recaudación de fondos a gran escala llamada la Campaña de Filantropía de Internet 9,9 . Wang Bing, inversionista multimillonario y fundador de la Fundación Ai You , dice que pretende convertirlo en «el Facebook de la filantropía».

 

Del estudio Valores y Visión: Perspectivas sobre la filantropía en la China del siglo XXI .

Traducido del Artículo «Seven things you probably didn’t know about Chinese philanthropy» disponible en el siguiente link.

Colombia encabeza listado de países con mayor número de desplazados

Fuente: Revista Semana

Más de 65 millones de personas estaban desplazadas forzosamente a finales de 2015, comparadas con 59,5 millones 12 meses antes, según el informe anual de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) divulgado este lunes.

Los cinco países que más refugiados han recibido son Turquía (2,5 millones), Pakistán (1,6 millones), Líbano (1,1 millones), Irán (949.400), Etiopía (736.100) y Jordania (664,100).

Entre los países de origen, el más importante es Siria, con 4,9 millones de exiliados fuera del país, seguido de Afganistán, con 2,7 millones, y Somalia, con 1,1 millones.

Colombia, con 6,9 millones de casos, Siria, con 6,6 millones, e Irak, con 4,4 millones, son los tres países con más desplazados internos, aunque en el primer caso se trata sobre todo de desplazados de larga duración.

«En Colombia, pocos desplazados internos retornaron a sus lugares de residencia y el gobierno reportó 113.700 nuevos desplazados, indica el ACNUR en su informe que cubre lo ocurrido en 2015.

Por nivel de desarrollo, se precisa que a finales del año pasado las regiones en desarrollo acogían a cerca de 14 millones de refugiados, los que compara con los 2,2 millones que fueron recibidos en países de zonas desarrolladas.

En cifras absolutas, Turquía es el país con más refugiados, pero Líbano lo es si se compara con su población (183 refugiados por cada 1.000 habitantes), mientras que la República Democrática del Congo pasa al primer lugar en relación con la talla de su economía.

En 2015 también se rompió el récord de nuevas solicitudes de asilo en los países industrializados, que llegaron a 2 millones de peticiones, con lo que las demandas pendientes han pasado a 3,2 millones.

Con 441.000 solicitudes, Alemania fue el más país con más demandas, seguido de Estados Unidos, con 172.000 casos, de los cuales una parte importante corresponde a nacionales de países centroamericanos que huyeron de la violencia generada por pandillas criminales.

Según los datos de ACNUR, el 51 por ciento de refugiados en el mundo son niños, de los cuales muchos han abandonado solos sus países, como lo reflejan las casi 100.000 solicitudes de asilo presentadas por niños separados de sus familias. (Lea: La mitad de los 65 millones de desplazados en 2015 fueron niños)

Este es el total más alto que el organismo ha registrado nunca «y es un reflejo de que el fenómeno del desplazamiento global está afectando de formada desproporcionada a las vidas jóvenes», se lamenta en el informe.

Las soluciones para los desplazados forzosos son escasas, con solo 201.000 refugiados que pudieron regresar a sus países el año pasado, principalmente a Afganistán, Sudán y Somalia.

Otros 107.000 fueron admitidos para reasentamiento en treinta países, lo que apenas representó el 0,66 por ciento de los refugiados registrados por el ACNUR. 

Fuente:
Agencia EFE

¿Cómo incluir a los países de Iberoamérica en los objetivos de desarrollo sostenible?

Fuente: Wikipedia

¿Hambre cero? ¿Paz, justicia? Imposible de lograr hasta el 2030 en América Latina sin cooperación sur-sur, opina Rebeca Grynspan, secretaria general de la Segib. DW habló con ella en Bruselas.


Para lograr en 2030 los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los países de América Latina van a necesitar de la cooperación internacional. Pero los criterios de la OCDE son claros: los fondos de «ayuda oficial al desarrollo” –a los que los países desarrollados se comprometieron, sobre el papel, en 1980 a aportar el 0,7 por ciento de su PIB- se destinan a países de bajos y modestos ingresos. Y pocos quedan de ellos en América Latina.  La UE –el mayor donante de ayuda al desarrollo-  mantiene su cooperación sólo con seis.

No obstante, la pobreza, la desigualdad, la violencia, los claros y oscuros entre el mundo rural y el urbano  siguen allí, a pesar de su alto PIB y de que, incluso, algunos de ellos están buscando un asiento en la sala de los más desarrollados. En el marco de los European Development Days, DW conversó al respecto con Rebeca Grynspan, secretaria general de la Secretaría General Iberoamericana (Segib).

DW: La situación no pinta bien para la cooperación tradicional norte-sur en América Latina ¿Debemos enfocarnos ahora más en la sur-sur?

Rebeca Grynspann: No. Hay que incentivar la cooperación sur-sur, pero no se trata de sustituir la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), hay muchos países que la necesitan. Nosotros más bien defendemos que que los países cumplan con el compromiso de destinar a la AOD el 0,7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Estamos abogando también por adaptarnos a la Agenda 2030 de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Para lograrla hay que complementar el tema de la cooperación con instrumentos adicionales que no excluyan a los países de renta media.

Estamos en las jornadas que la Comisión Europea dedica al desarrollo. América Latina está casi ausente. ¿Esta exclusión se debe a que la mayoría cuentan como países que ya no requieren de cooperación?

Sí. La Unión Europea y la Comisión desarrollaron instrumentos adecuados en su momento. No se trató solo de la ayuda bilateral. Incluyeron para los países de desarrollo relativo (no me gusta llamarlos de renta media) instrumentos que permitían ventanas temáticas de cooperación y programas regionales, ambos muy valiosos para América Latina. También comenzaron a desarrollar cooperación combinada, donde había recursos sin cargo financiero con recursos de crédito (blending).

Nuestro problema ahora es que ya no tenemos solo países de renta media, sino países de ingresos altos. Y la región no tiene acceso a ninguno de los instrumentos. Los pone en una situación de desventaja enorme con respecto a los objetivos de desarrollo sostenible.

¿Qué eco tiene este planteamiento en la UE?

Ha habido una discusión en un nuevo informe que se llama «Consenso por el desarrollo», donde se reconoce la necesidad de discutir este tema. No llegan a ninguna propuesta específica, porque hay diferencias entre los países dentro de la UE. Se hace imperativa una conversación racional, sin el prejuicio de que América Latina quiere competir por los recursos que países más pobres necesitan.

A este respecto, ¿hay consenso entre los países que integran la Comunidad de Estado Latinoamericanos y Caribeños (Celac)?

Sí, fue tema en la resolución de Belén-Costa Rica, en enero de 2015. También de la resolución de la Cumbre iberoamericana en Cartagena. Se trata de ampliar el insuficiente criterio del producto interno bruto per cápita con otros indicadores . Nosotros, el Centro para el desarrollo de la OECD y la Cepal, estamos trabajando el tema.

Uno de los pilares de la Agenda 2030 es la paz, la seguridad y el buen gobierno.  ¿Cómo lograr esos objetivos en países como Honduras, El Salvador y Guatemala? ¿En el mismo México?

Con toda sinceridad, creo que no es un problema sólo del Triángulo Norte en Centroamérica., también en América del Sur tenemos un incremento importante de la inseguridad ciudadana. América Latina tiene una gran ventaja: no hay ningún país en este momento, después del acuerdo de paz de Colombia, que esté involucrado en un conflicto armado, interno o externo. Pero los problemas de violencia de género y de inseguridad ciudadana siguen transversales en la región. Es más, la inseguridad ciudadana tiene como base el crimen organizado. Para combatirlo se requiere de un abordaje internacional y de cooperación entre países para poder hacerlo efectivamente.

En cuanto a la cooperación entre países del sur: Venezuela fue pionera en la cooperación instaurando su programa de suministro de petróleo. La situación ha cambiado…

Lo que hizo Venezuela hacia países que tenían problemas con su factura externa, especialmente en el Caribe, fue un acto de gran generosidad. El Caribe es la zona de América Latina que sigue mostrando un enorme peso de la deuda externa sobre sus economías. Su estrangulamiento externo le impide acometer las tareas del crecimiento. La ayuda de Venezuela fue muy importante, pero con la situación actual no es posible ese nivel de cooperación.

Otro ejemplo de cooperación sur-sur ha sido Cuba y su exportación de médicos hacia Venezuela, Bolivia….

… y Brasil también. También en Haití. Toda la red de salud preventiva y lo que se hizo después del terremoto y la epidemia de cólera en Haití no habría sido posible sin los médicos cubanos, que fueron los que estuvieron directamente en contacto con la población. Es más, en Cuba se han entrenado muchos de los médicos haitianos. Con sinceridad, yo que lo he visto de cerca puedo decir que es un programa extraordinario, de gran valor y muy querido por la población y las organizaciones internacionales.

El otro país de América Latina que se ha encargado de cooperar ha sido Brasil. En este momento, por cambio de paradigmas en el gobierno, se ha recortado recursos. ¿Cómo ve usted este cambio?

Efectivamente, dada la crisis económica, Brasil ha tenido que cortar algunos de los fondos de cooperación sur-sur. Pero sigue siendo, en el caso iberoamericano, uno de los principales países a este respecto en la región. En el último informe constan 98 proyectos de cooperación sur-sur en un año. Debe ser un 15 por ciento de toda la cooperación sur-sur.

Nos falta el otro bloque de América Latina, ¿cómo se ve la cooperación sur-sur a nivel de la Alianza del Pacífico?

La llaman programas horizontales de intercambio de jóvenes y de educación. Estamos siendo invitados a Cali al Foro empresarial para hablar de nuestros programas de intercambio y movilidad académica para tratar de incentivar la participación del sector empresarial en su financiamiento.

Volviendo a la cooperación norte-sur, nos enfrentamos al anuncio de que Estados Unidos va a recortar los fondos para este rubro. ¿Cómo lo ve usted?

Es muy preocupante. Estados Unidos ha sido uno de los principales países no sólo en la cooperación obligatoria, sino también en la voluntaria. Especialmente a las agencias de Naciones Unidas como Unicef, como el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, como el Programa de Refugiados, el de Alimentos, todos ellos tienen una contribución muy importante de Estados Unidos. La ayuda humanitaria sufriría enormemente si se concretan los recortes anunciados.

Por último, ¿por qué, a pesar del compromiso internacional con la Agenda 2030, se recortan fondos? ¿Será que la cooperación ya no es tan sexy?

Sí, ¡qué pena!, ¿verdad?

 

Nota original en DW.